QUIÉNES SOMOS

Andalucía es tierra de color, de perfumes variados, de maravillas. Andalucía es mi casa y mi madre, soy andaluza, me siento andaluza y cada obra que creo ensalza y encarna las mil maravillas de la tierra que me vio nacer.

Nací en Pegalajar, un pueblo la provincia de Jaén, crecí con la suerte de poder conocer y enamorarme del arte en sus diferentes manifestaciones, pintura (mi abuelo era médico y pintor) la música y la lectura. Más tarde me licencié en derecho en la facultad de Granada aunque, jamás sospeché que mi conocimiento de leyes acabaría por rodearme de pinturas y pinceles en lugar de letrados y pleitos.

A veces la vida disfraza nuestro destino de forma que nos es imposible averiguar qué se esconde detrás.

Todo en mi vida giraba con armonía, tenía todo lo necesario y ahora pienso que tal vez más, puesto que lo bueno siempre se ve mejor desde necesidad. El año 1998 sufrí el mayor impasse de mi vida: cáncer de mama. Aquello sacudió mi vida, mi cuerpo, mi mente y mi espíritu de tal manera que cuando salí de aquel terrible agujero solo tenía ojos para mirar hacia delante. Miraba, pero mi camino no era el mismo, mi camino había cambiado y cambiaría de ahora en adelante haciéndome sentir la necesidad de vivir cada instante como si fuese el último, dejando la estela de lo que soy para no volver a sentir que desaparezco nunca más.

Superé el cáncer, sufrí y tuve la suerte de convertir ese sufrimiento en arte.

A veces la vida disfraza nuestro destino… jamás habría imaginado que el camino de espinas que acababa de pisar se convertiría ahora en camino de seda. Por casualidad me topé con un trozo de seda desnudo y aprendí a pintarlo, desde ese mismo momento en que mis manos notaron la calidez de la seda entendí, supe y decidí que mi camino fuese siempre ligado a ella. Fascinada ante el maravilloso mundo de la seda, y en mi afán de conocer más a fondo sobre ella, viajé a Madrid para formarme, aprender y perfeccionar la técnica para pintarla.

Si tiempo atrás alguien me hubiese dicho que mi vida iba estar ahora guiada por el finísimo hilo de un gusano, no le sabría creído.

En el año 2003 realicé un estudio de viabilidad en el Instituto de la Mujer y pronto inauguré mi primer estudio-taller en Jaén. Desde ese momento no he parado de recibir reconocimientos a mis creaciones. Cada logro, cada palabra hermosa que recibo por mi trabajo me aporta una inmensa inyección de fuerza y energía para seguir creando, para seguir luchando y para seguir dibujando sonrisas en mis clientes, pues sus sonrisas hacen que la mía nunca se apague.

Mi forma de vivir la vida, mi forma vivir la seda me hicieron entender que, cada ser, cada cosa en este mundo es único e irrepetible y que es precisamente en esta idea donde reside la verdadera belleza de las cosas. Mi empresa lleva mi nombre “Pepitina Ruiz” la impronta de mis creaciones es mi eslogan “Arte en Seda” ¿por qué? Porque cada pieza mía ha surgido de algo vivo: la seda, porque, al igual que un escultor dijo una vez sobre su gran obra “eso ya estaba ahí, escondido en la roca”, cada obra mía tiene algo que la hace diferente al resto.

Mi filosofía es vestir a la mujer con obras de arte, dar algo único a gente que es única, es un trabajo que tiene su propia forma de expresión y entendimiento. Os aseguro que esa sensación solo se experimenta cuando uno nota la seda sobre su piel y puedo asegurarles que es algo mágico.